martes, 10 de diciembre de 2019

Manco


Caballo


El Greco


Magallanes, la marca España y los resabios de nostalgias imperiales
















Ignacio López-Calvo
UC Merced









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Review: Literature and Arts of the Americas, Volume 52 Issue 2, 2019, 56-67

Como es bien sabido, la primera circunnavegación del planeta de la historia tuvo lugar en la segunda década del siglo XVI, con una expedición de cinco naves que partieron con el objetivo de encontrar una nueva ruta hacia las islas de las especias o Indias Orientales por el recién descubierto Mar del Sur. Fue financiada por el rey Carlos I de España el 22 de marzo de 1518 en las capitulaciones de Valladolid, con las que la corona entregaba cinco naves al portugués Fernando de Magallanes (1480-1521) y le otorgaba el título de capitán de esta armada, así como de adelantado y gobernador de las tierras que se descubrieran. Para convencer a la corona, Magallanes argumentó que, según la división del Tratado de Tordesillas, las islas de la Especiería se encontraban en la parte correspondiente a España y no a la de Portugal, por lo que le correspondería el monopolio de las especias. La flota fue capitaneada por Magallanes en la ida y por el vasco de Getaria (Guipuzcoa) Juan Sebastián Elcano (1476-1526) en su retorno, a causa del fallecimiento de Magallanes meses antes en la batalla de la isla de Mactán, en las islas Filipinas, ante las tropas del líder indígena Lapu Lapu. Aquella hazaña serviría para demostrar la esfericidad de la tierra, para que se pudieran trazar rutas entre todos los lugares conocidos del planeta y para cambiar la forma de hacer intercambios comerciales y culturales en todo el mundo.[1]


            Con motivo de la celebración en 2019 del Quinto Centenario del comienzo de aquella expedición de tres años que partió de Sevilla el 10 de agosto de 1519, el gobierno español presentó una agenda abierta a propuestas y mecenazgo hasta 2022, con más de 200 actividades propuestas de las que por ahora se han seleccionado 74 actividades nacionales e internacionales, incluyendo exposiciones, música, teatro, deporte y cine que aparecen en la página web interactiva del centenario www.vcentenario.es. Entre ellas contamos con dos publicaciones más concebidas precisamente para la celebración del Quinto Centenario: La vuelta al mundo de Magallanes-Elcano. La aventura imposible 1519-1522 (publicado por el Ministerio de Defensa español), de varios autores y; La primera vuelta al mundo 1519-1522 (Edaf), de Agustín R. Rodríguez González.

Aparte de estos libros, destacan la exposición itinerante sobre la aventura marítima “El viaje más largo”; la dedicada a las colecciones documentales sobre la expedición en la Biblioteca Nacional de España; la obra teatral “Sphaera Mundi-Naumon” de la compañía de teatro catalana La Fura dels Baus, que dará la vuelta al mundo con una “eco-nave”; y un espléndido portal ( http://vcentenario.es/ ) con textos de expertos en navegación, antropología y ciencias, y fragmentos de la obra Relación del primer viaje alrededor del mundo, escrita por Antonio Pigafetta, cronista oficial del viaje. La web invita a explorar cómo era la vida en un barco hace quinientos años, a recorrer el globo por la ruta magallánica siguiendo las anotaciones personales de Pigafetta. Además, permite geolocalizar las cartas náuticas de los siglos XV y XVI en mapas interactivos actuales.

            Además, el gobierno español ha patrocinado la ópera Magallanes: No hay rosas sin espinas, en la que colaborará Placido Domingo, con libreto escrito por José Manuel Núñez de la Fuente y con música compuesta por Marco Reghezza y Giovanni Scapecchi;.

El proyecto de la ópera histórica, que se presentó el 23 de agosto de 2013 en el Consulado General de Portugal, se canta en español y consta de tres actos. El libreto comienza elogiando la heroicidad de esta “tragedia homérica”.[2] El objetivo, según la página oficial, es llevar el gran legado del espíritu de Magallanes a las ciudades que integran la ruta de Magallanes: España, Portugal, Brasil, Uruguay, Argentina, Chile, Filipinas, finalizando en España.

En otro proyecto más, la productora española Dra. House, con María Sánchez como directora de producción, rodó una serie documental de seis episodios la primera vuelta al mundo realizada para el History Channel, con grabaciones en los diferentes países del trayecto que realizó de Magallanes hace 500 años. En Punta Arenas, Chile, entrevistaron a investigadores sobre hazaña histórica y usaron los espacios interiores y exteriores del Museo Regional de Magallanes para las grabaciones del documental que se estrenó en septiembre en España, Portugal y Latinoamérica.

Además, dará la vuelta al mundo una réplica de la nao Victoria, la única superviviente de las cinco naves, que llegó a Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, el 6 de septiembre de 1522 con Juan Sebastián Elcano como capitán y diecisiete supervivientes más de los 239 hombres que habían partido. Igualmente, el buque escuela Juan Sebastián Elcano hará la llamada “ruta 2019-2020” y el campeón del mundo de regata transoceánica en solitario Alex Pella,[3] circunnavegará el globo de nuevo con el proyecto “Tras la estela de Elcano”, rememorando así la hazaña con su trimarán.


            Uno de los eventos conmemorativos más interesantes del quinto centenario de la primera vuelta al mundo fue el concierto “La roda del viento”[4] de David Peña Dorantes, autor de la composición, arreglos, dirección e interpretación. La obra nace a raíz de un encargo de la XX Bienal de Flamenco de Sevilla (el festival de flamenco más importante del mundo) para el concierto de clausura. Como ha indicado Alberto García Reyes, del diario ABC de Sevilla, el concierto de Dorantes, el primer concierto flamenco dedicado a la primera circunnavegación de la Tierra, tiene su antecedente en otro concierto ofrecido por su tío, Juan Peña “El Lebrijano”, quien interpret musicalmente hace años hizo la obra “Tierra”, de Caballero Bonald, dando voz a Rodrigo de Triana avistando América por soleá. García Reyes lleva a cabo una curiosa comparación: al igual que Elcano completa el proyecto de Magallanes a raíz de la muerte de este, Dorantes completa el de su tío. En mi entrevista personal con Dorantes, el compositor hace otra interesante comparación entre el flamenco como género musical y viaje de Magallanes y Elcano: al igual que el flamenco nace en los alrededores del puerto de Sevilla para acabar haciéndose universal, la epopeya de Magallanes parte del mismo puerto para dar la vuelta al mundo antes de su regreso a Andalucía.[6]

            Según se observa, por tanto, el gobierno español no ha escatimado en gastos para celebrar el centenario con su mecenazgo tres años seguidos (de 2019 a 2022, como los tres años que duró la aventura de Magallanes y Elcano), lo que en cierto modo recuerda a los esfuerzos económicos que se hicieron en 1992 con motivo del quinto centenario de la llegada de Colón a América.

En contraste, la conmemoración del histórico evento de 1521 en las Filipinas ha sido mucho más modesta y enfocada casi exclusivamente en la polémica de aspecto religioso sobre el lugar donde se celebró la primera misa católica. Según me explicó en una entrevista personal Maria Serena I. Diokno, profesora de historia de la Universidad de Filipinas, la Comisión Histórica Nacional de Filipinas, que está autorizada por ley a resolver controversias históricas, formó un comité de investigación hace un par de años para determinar de una vez por todas dónde se celebró la primera misa a raíz de la llegada de Magallanes al archipiélago. El sitio oficial es la isla de Limasawa, en la parte sur de la provincia de Leyte, en las Visayas, lo que fue confirmado oficialmente a través de la Ley de la República No. 2733: “Una ley para declarar santuario nacional el sitio en Magallanes, isla de Limasawa, en la provincia de Leyte, donde se celebró la primera misa en Filipinas, para proporcionar la preservación de Monumentos históricos y lugares emblemáticos, y para otros fines”,[7] el 19 de junio de 1960. No obstante, algunos historiadores locales, rechazando esta posición, han ofrecido otros dos posibles lugares donde pudo haber tenido lugar la primera misa católica: Mazzawa, en la ciudad de Butuan (también conocida como Mazaua, Mazzaua, Macangor, Mazaba; Butuan era la capital de la provincia de Agusan del Norte); y el municipio de Magallanes, en Agusan del Norte. De estos dos, los defensores de Mazzawa, como el sitio emblemático de la primera misa, son más insistentes. Consecuentemente, en 1996, el predecesor de la Comisión Histórica (entonces llamado Instituto Histórico Nacional) creó un nuevo comité con el exjuez de la Corte Suprema Emilio A. Gancayco como presidente, y con el abogado Bartolome C. Fernández y la historiadora Maria Luisa T. Camagay, de la Universidad de Filipinas, como miembros, que favoreció a Limasawa como el lugar de la primera misa, lo que sería reafirmado en 2009 por un segundo comité formado por el economista e historiador Benito Legarda Jr. como presidente, con los siguientes miembros: Sr. Pedro M. Picornell, una destacada autoridad en navegación, y el padre José Cruz, S.J., miembro de la Junta del Instituto Histórico Nacional. Y la saga continúa porque, sea lo que sea que decida el Comité actual, inevitablemente enojará a un grupo u otro.

Además de esta polémica, entre otras organizaciones, Ateneo celebrará un congreso en 2020 y también se ha formado un grupo de investigación de la Universidad de Filipinas financiado con dinero público. Este grupo presentará 48 trabajos en dos congresos, que se publicará en dos libros de dos volúmenes cada uno.

Por otra parte, historiadores filipinos como Ambeth Ocampo, exdirector de la comisión histórica nacional de la República de Filipinas, se han distanciado de la imagen de Magallanes como descubridor para llegar a describirlo más bien como un turista: “Cuando escriba mi libro de texto, afirmaré que Magallanes llegó a las Filipinas en 1521” . . . no se debería ver a Magallanes como el principio de la historia filipina sino como un evento [en] una historia que todavía ha de ser escrita y reescrita para una nueva generación” (n.p.).[8] De hecho, en Filipinas se considera a Lapu-Lapu, el líder indígena Mactan cuyo ejército se supone que mató a Magallanes, un héroe nacional, un símbolo de orgullo y resistencia. Así, la celebración del quinto centenario por parte del gobierno filipino incluirá la sustitución de la estatua de diez pies de Lapu-Lapu en la ciudad que lleva su nombre por un monumento que muestre la batalla misma, para así evocar el esfuerzo colectivo que acabó con “el primer turista” a las Filipinas, como lo denomina Ocampo.

Por otra parte, Erin Blakemore, en su artículo “Magellan was first to sail around the world, right? Think again,” publicado en el National Geographic, asegura que en realidad la primera persona en circunnavegar el Globo fue un hombre esclavizado que Magallanes llevaba en su barco cuando llegó a las Filipinas. El hecho de que hablara la lengua nativa nos da a entender que creció en el archipiélago.

Otros gobiernos, además del de España, se han sumado a las celebraciones de la epopeya. Así, los gobiernos de Chile y Portugal están preparando una variada agenda de actividades de índole cultural, educacional, invirtiendo incluso en infraestructura para celebrar la efeméride. La presidenta chilena, Michelle Bachelet, se reunió con el presidente de Portugal, Marcelo Rebeló de Sousa, para programar proyectos bilaterales como, por ejemplo, solicitar formalmente a la UNESCO que la ruta Magallanes y las principales ciudades por las que pasó, como Sabrosa en Portugal, Sevilla en España y Punta Arenas en Chile, sean consideradas Patrimonio Intangible de la Humanidad. Las celebraciones chilenas se concentrarán en Punta Arenas, donde el Estrecho de Magallanes ha marcado su historia e identidad. Entre otros proyectos, la Intendencia Regional ha anunciado la creación en 2020 de un Centro Antártico Internacional en la costanera de Punta Arenas para el año 2020, con un edificio de 24.000 metros cuadrados dedicado a la investigación de la Antártica. Se ha hablado también de redefinir la historia oficial de Chile teniendo en cuenta que Hernando de Magallanes llegó Chile a vela por las fronteras australes a través del Estrecho dieciséis años antes que Diego de Almagro. Asimismo, el Premio Nacional de Historia Mateo Martinic Beros publicó recientemente su estudio Una Travesía Memorable. Hallazgo y Navegación del Estrecho de Magallanes, denunciado cómo Chile ha ignorado la hazaña de Magallanes, el verdadero “descubridor” europeo del país.[9] Entre otros libros que sirven de homenaje al quinto centenario de la llegada, con Magallanes, de la lengua española a lo que más tarde sería territorio chileno en 1520, se publicó en Santiago de Chile en 2019  Aporte a la bibliografía literaria de Magallanes 1908-2018 (Academia Chilena de la Lengua, Bravo y Allende Editores), recopilado por Eugenio Mimica Barassi, quien fue nombrado en junio de 2019 uno de los Embajadores 500 años del Estrecho de Magallanes, por la Ilustre Municipalidad de Punta Arenas. Se trata de un libro de divulgación de del patrimonio literario austral y registra las obras literarias de autores nacidos o residentes en Magallanes, durante el período entre 1908 y 2018, en los géneros del cuento, dramaturgia, ensayo, evocación histórica, novela, poesía y trabajo antológicos. Otros escritores de Punta Arenas, como los chilenos de origen croata Óscar Barrientos Bradasić y Christian Formoso Bavich han sido designados embajadores culturales por la Municipalidad de Punta Arenas (junio de 2019), para difundir las celebraciones de los 500 años del descubrimiento del Estrecho de Magallanes y la importancia de este hito de la primera circunnavegación del mundo.

En cualquier caso, cabe preguntarse cuáles son las verdaderas motivaciones tras ese ímpetu oficial del gobierno español y de otros gobiernos como los de Chile y Portugal por celebrar el centenario. ¿Se trata simplemente de celebrar un importantísimo evento histórico o las hazañas de Magallanes y Elcano como héroes nacionales? Uno tan solo puede especular sobre las verdaderas razones tras esta importante inversión económica y en recursos humanos. Podemos, quizá, encontrar alguna pista visitando las páginas web oficiales creadas para la ocasión. Así, la página web española ( https://www.operamagallanes.com/tag/v-centenario/ ) dedicada a la ópera Magallanes: No hay rosas sin espinas, se abre con la siguiente cita sacada de una entrevista a la vicepresidenta del gobierno español Carmen Calvo realizada por Laura Galdeano para el periódico Libertad Digital el 12 de septiembre de 2018:  El V centenario de la primera vuelta al mundo buscará devolver a España el prestigio que le corresponde’”. Acto seguido, se subraya en un principio la circunnavegación planetaria como una hazaña exclusivamente española, obviando el hecho de que el liderazgo de Magallanes era portugués:  “Han pasado 500 años desde que marinos y buques españoles consiguieran la gesta de circunnavegar el planeta por primera vez. Desde Sanlúcar de Barrameda partió una expedición con cinco naves, comandada en principio por Fernando de Magallanes y al final por Juan Sebastián Elcano, que logró descubrir un nuevo mundo”. No obstante, se le da crédito al navegante portugués poco después, eso sí, sin dejar de reconocer que se trata más bien de promocionar la marca España y, de paso, de mejorar también la imagen del país vecino: 

Fue un intento de investigación, de considerar la vida con valentía como una aventura, y queremos rendirle homenaje de la mejor manera posible porque es la buena imagen de nuestro país. Queremos recordar a un español y a un portugués que no han hecho otra cosa que atribuirle prestigio a la imagen de España y a la de nuestro país vecino de Portugal. (n.p.) 

Ante tales declaraciones por parte nada menos que de Carmen Calvo, la vicepresidenta del gobierno, cabe preguntarse si estamos ante un velado intento de utilizar el discurso histórico para restaurar de alguna manera el prestigio imperial de España y de Portugal. Otras páginas oficiales del gobierno español son igualmente explícitas al animar "al mecenazgo y a la iniciativa privada" para que "aporten a su país y contribuyan junto a la iniciativa pública por el bien de todos los actos, que "tienen por objeto la creación de actividades internacionales "que reporten el prestigio que corresponde y la constante autoestima que los españoles sentimos por nosotros mismos a través de la figura de Elcano y Magallanes". Por otra parte, resulta llamativo y revelador el que la Comisión Nacional creada por el gobierno español para la celebración del evento no cuente con un solo historiador experto en la circunnavegación Magallanes y Elcano, sino tan solo siete ministros del gobierno.[10]

Termino aquí, entonces, proponiendo que nos preguntemos una vez más qué es exactamente lo que los gobiernos celebran oficialmente cuando se celebra a un héroe nacional o se conmemora un evento histórico. ¿Se trata de celebraciones genuinas o se intuye también algún tipo de nostalgia imperial o un ímpetu por mejorar la imagen de la Marca España o la Marca Portugal?

           

















Obras citadas

García Márquez, Gabriel.  “La soledad de América Latina. (Discurso de aceptación del

Premio Nobel 1982). Educere, vol. 18, núm. 59, enero-abril, 2014, pp. 167-70.

Mimica Barassi, Eugenio. Aporte a la bibliografía literaria de Magallanes 1908-2018.

Academia Chilena de la Lengua. Santiago de Chile, Bravo y Allende Editores, 2019.       

Blakemore, Erin. “Magellan was first to sail around the world, right? Think

again.” National Geographic.









Notas



[1] Como es lógico, dicha aventura ha servido de inspiración para numerosos libros, incluidos Primer viaje alrededor del mundo, de Antonio Pigafetta, cronista oficial de la expedición que da testimonio de las aventuras, entre apariciones de vírgenes y santos en medio de las tempestades; y La primera vuelta al mundo (Miraguano), con testimonios de otros protagonistas de la circunnavegación, incluyendo al mismo Pigafetta, así como a Elcano, Maximiliano Transilvano, Francisco Albo y Ginés de Mafra. Dicho sea de paso, García Márquez abrió su discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura en 1982, titulado “La soledad de América Latina”, presentando a Antonio Pigafetta, el navegante florentino que hizo las veces de cronista oficial de Magallanes, como predecesor del Realismo Mágico latinoamericano: 
Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación. Contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su propia imagen. Este libro breve y fascinante, en el cual ya se vislumbran los gérmenes de nuestras novelas de hoy, no es ni mucho menos los testimonios más asombroso de nuestra realidad de aquellos tiempos. (n.p.) 
[2] El mundo es finito, mas no la voluntad…,
Los limes del mar y la tierra, 
envidia tienen del cielo, 
del hombre que ansía la libertad…,
Glorioso el genio que perdura a su tiempo 
¡¡Alabados sean su esfuerzo, 
su coraje y su victoria al desaliento !!
¡¡ Incansable alma inmortal !! 
del héroe fuerte y valiente
que vence al cobarde traidor, 
y a su penosa ralea maldiciente, 
llevándola a sus antros de regreso
en la espesura amarga del infierno. (n.p.)
[3] También batió en 2017 el récord de velocidad absoluto de vuelta al mundo a vela en el Trofeo Julio Verne circunnavegando el planeta en cuarenta días, veintitrés horas, treinta minutos y treinta segundos.
[4]  La roda es una pieza gruesa y curva que forma la proa de la nave.
[5] Juan Peña es el Magallanes de esta historia, el que empezó la aventura. Y Dorantes es Juan Sebastián Elcano, el que la termina. Sin la sabiduría del primero no habría servido de nada el virtuosismo del segundo. Y viceversa. Ese periplo por los violines y las corales ya lo había dirigido el maestro de los Peña y muy pocos lo comprendieron entonces. Porque salir es siempre mucho más ingrato que llegar. Por eso su sobrino sólo buscaba ajustarle las cuentas. Que el tiempo ponga a ese hombre en su sitio. Porque gracias a él el flamenco es más universal y ha podido conquistar todos los rincones del planeta. (n.p.) 
[6] Para la recreación musical de las diferentes etapas del viaje, Dorantes recurre a diferentes palos flamencos: para recrear la muerte, la desesperación se vale de seguirillas; en cambio usa los tanguillos para celebrar momentos alegres, risueños o excitantes. La calma salida del puerto de Sevilla se recrea con una soleá muy lenta en tono mayor, lo que proporciona cierta estabilidad a la composición. Más adelante, cambia a las seguirillas para sugerir cómo el barco comienza a navegar con más ritmo. Mientras tanto, se escucha al coro rezar y pedir, una recreación de los sentimientos de la tripulación. El coro nos narra las alegrías y las penas, el miedo y el vacío, mientras que una orquesta de cámara recrea el ambiente de la expedición. A la vez, la percusión étnica de los tanguillos, que usa palillos finos para golpear el mismo hierro de los contenedores del puerto con micrófonos dentro, sugiere con tanguillos los ruidos del puerto mientras se van cargando las naves. Dichos contenedores enarbolan al puerto como cordón umbilical de la expedición, una apertura con salida y llegada. En ocasiones, el mismo Dorantes acompaña la percusión con mazas que golpean la parte interior del piano, haciéndonos “recordar” el crujir de la madera en los barcos. El mismo título, “La roda del viento”, nos lleva a oír ese viento sin rumbo que no se queda quieto, esos olores marítimos, ayudados por los cambios de iluminación, que enriquecen el contenido visual del concierto. El concierto, del que se grabó un disco y tuvo lugar también en Madrid y en el puerto de Lisboa, sugiere, por tanto, las similitudes entre Magallanes y el flamenco. Como afirma también García Reyes, “Magallanes y el flamenco son casi lo mismo. Los dos le dieron la vuelta al mundo sin que casi nadie creyera en ellos” (n.p.).
[7] “An Act to Declare the Site in Magallanes, Limasawa Island in the Province of Leyte, where the First Mass in the Philippines Was Held, as a National Shrine, to Provide for the Preservation of Historical Monuments and Landmarks Thereat, and for Other Purposes.”
[8] “When I write my textbook I will state that Magellan arrived in the Philippines in 1521,” . . . “Magellan should not be seen as the beginning of Philippine history but one event [in] a history that still has to be written and rewritten for a new generation.”
[9] Como ocurriera en 1992 con las celebraciones del quinto centenario de la llegada de Colón a América, con especulaciones de si fueron los vikingos u otros pueblos no americanos los que llegaron primero, ahora se especula si fue una gigantesca flota china liderada por almirante eunuco musulmán Zheng He, que supuestamente llegó medio siglo antes que Colón a América, la primera en circunnavegar el planeta y además un siglo antes que Elcano, en 1421, durante la dinastía Ming. Como prueba (rechazada por numerosos historiadores, dicho sea de paso), el capitán de submarino británico retirado Gavin Menzies (1937) ofrece, en su bestseller internacional 1421. El año en que China descubrió el Nuevo Mundo (2002), el controvertido mapa de Zheng He, en el que se aprecia el continente americano. Al respecto, Felipe Martínez-Armesto, de la cátedra de Historia Mundial y Medioambiental del Queen Mary College de Londres, afirma: “No sé si Gavin Menzies es un loco o un charlatán, pero no cabe otra explicación de sus disparates ridículos. Es una persona litigiosa, así que no sé si usted querrá citarme. Supongo que mi reseña de su libro original sigue disponible. Salió si me acuerdo bien en Literary Review. Tomé el encargo en plan de broma porque no me pareció posible que una persona racional propusiera una tesis tan absurda”.
[10] La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo; el ministro de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Josep Borrell; la ministra de Defensa, Margarita Robles; la ministra de Hacienda, María Jesús Montero; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; la ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá; el ministro de Cultura y Deportes, José Guirao; y el ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque.