lunes, 17 de noviembre de 2008

Las sirenas del castigo (1991-2004)

Por Ignacio López-Calvo
Publicado en Las sirenas del castigo. Buenos Aires: Dunken, 2005



A Tonya, mi esposa, mi mejor amiga y mi musa

ÍNDICE

1. EL MUÑÓN
2. CARTA ABIERTA A CHARLES BAUDELAIRE
3. ARTE POÉTICA
4. A PESAR DE MÍ
5. ATARAXIA
6. CINCO MINUTOS
7. ORACIÓN Nº 32
8. HUECOS
9. TODAS LAS COSTRAS
10. SED EN UNA FUENTE SECA
11. AL PASAR LA BARCA
12. LOS DÍAS DE LUCHA
13. VIGILIA
14. LAMENTACIONES
15. BIBLIOTECA (Homenaje al ciego)
16. CARTA AL TERRORISTA
17. LA CAUSA
18. OLD RIP
19. RECUERDOS FUTUROS
20. SOFÍA
21. PARA LA ALEGRÍA
22. DUDA
23. ERGO SUM
24. TODO LO QUE HAY QUE SABER
25. REFUTACIÓN
26. ME DAS A LUZ
27. FOTO CON EL JEFE: TRES DÓLARES
28. TURISTA
29. AMÉRICA, TERRA ALENA
30. VERANO AMERICANO
31. CARTA ABIERTA A DANTE ALIGHIERI
32. PUNTAPIÉ
33. CALIFORNIA DREAMING
34. ME PONGO CÓMODO
35. IDA Y VUELTA
36. PUENTE DE TIJUANA
37. WAVING GIRL
38. GÓNDOLAS EN EL DESIERTO
39. ACUEDUCTO
40. MI PATRIA
41. DALÍ
42. AMANECER
43. LA ESPALDA
44. LATIDOS
45. ODA A LAS CADERAS
46. ORACIÓN Nº 33
47. SIN VERBO ORIGINAL
48. UNA LLUVIA DE CIELOS EN LA BOCA
49. ESTÁS EN LAS ESPIGAS
50. MARIPOSAS
51. INSTANTE ETERNO
52. LA PRÓXIMA CARICIA


EL MUÑÓN

Yo padezco la ira de un castrado
porque empuño la espada al rojo vivo,
la esgrimo, intento herir y nunca acierto.

Yo deploro mis alas de gallina
postradas a la gracia del albatros.
Yo pretendo la vista del poeta;
luego, apunto, disparo
y la saeta yerra su destino.

He heredado la mano del escriba

En una alberca, ansioso
busco el ala del ángel ...y la encuentro
Doy gracias, y después termina el gozo
pues llora ante el muñón que la acompaña



CARTA ABIERTA A CHARLES BAUDELAIRE

Estimado maestro: como a hermano mayor
quiero comunicarle mi oculto deseo:
blasfemar con usted. Como imaginará
a mi pobre nariz no llegan los perfumes
de exóticos cabellos; quisiera, pues, Albatros,
confesarle mi culpa: cada vez que me elevo
por sus versos amargos, duele más la caída
a mis limitaciones. Présteme, entoces, francés
sus alas de arcángel tan sólo por un día













ARTE POÉTICA

Me enfrento al papel con cobardía,
con cara de poeta enamorado o de suicida
me lamento y lo lleno de mentiras;
lo arrojo sin piedad a la basura.



A PESAR DE MÍ

Para inventarme, también sería importante
una lavandería ruidosa y sucia,
ojeras y resaca y mal sabor de boca.
Habrías de investigar entre mi ropa sucia,
preguntarle a otro.
Para inventarme... un momento:
la ropa está ya seca. ¿Por dónde íbamos...?
Para inventarme, nada como quemar todo lo escrito
y empezar desde la nada.
Nada como unos versos de lavandería.


ATARAXIA

Hierve el mundo allí fuera,
se cuecen los suicidios,
y yo, cansado de ponerle tantas velas a nadie,
y de rezarles a las moscas,
me vuelvo hacia el centro de mi alma,
y siento una tortura placentera
que viene a recordarme
que no me quedan uñas ni nada que morderme



CINCO MINUTOS
Las once menos diez.

Celda mental.
La ausencia,
callada tras el biombo
imbécil del olvido,
me escupe con sus roces
postizos en mi celda.
Las once menos cinco.
 

ORACIÓN Nº 32
Quién hablara el lenguaje ciego de los místicos
para quitarse de encima
esa condena que es pensar.


HUECOS

He venido a susurrarte
cómo se ganan las batallas
y a enseñarte a hallar la fórmula
mientras limpias letrinas.

TODAS LAS COSTRAS

Río de insultos es mi sangre
que se muere de ganas de romper
todas las costras. 


SEDEN UNA FUENTE SECA
Tus labios entreabiertos,
tus muslos
en esa fuente sucia y seca.
Cuando amanecen tus caderas
entre sueño y delirio,
sorprendentes,
antes que el alba nos detenga,
de repente,
las cucarachas brotan de tu pelo.

AL PASAR LA BARCA

Al pasar la barca me dijo el barquero:
escupe al grito ahogado de los flojos
y muerde el labio hermoso de la vida.
Resopla hacia tus velas desgajadas
y boga lentamente hacia otros puertos.



LOS DÍAS DE LUCHA

Si al final del camino
encuentras paz
no te engañes:
extrañarás el vértigo
de los días de lucha.

La sombra del retiro
nos carcome.

VIGILIA

Qué extraño dolor el del insomnio:
te niega la renuncia a lo vivido.

LAMENTACIONES

Lamento no poder lamentarme
de no haber disfrutado de la oportunidad
de conseguir mis sueños.

BIBLIOTECA (Homenaje al ciego)

Concédeme la voz,
tú que albergas en tus tripas
las calderas de la luz.
Refugio de sabios y blasfemos,
sedúceme sin más con tus caderas
y clávame tus uñas mientras abres
tus labios de papel para mi lengua.

CARTA AL TERRORISTA

Hasta que nunca más vuelva a llover
por esas tierras,
ni los pájaros canten de alegría,
hasta que el mar te cubra con deshielos
y el último barril de vino se avinagre,
la pierna de esa niña, destrozada,
navega en tu conciencia.
LA CAUSA

Tras leer unas páginas
de Salinger
vacié el cargador, enaltecido,
en el cuerpo delgado
de John Lennon
y estallé por los aires
sintiendo que aspiraba
aromas divinos
en la más concurrida
parada de autobús
de Tel Aviv
y le disparé un tiro al Papa
en la más hermosa mañana
de Roma
y después fallé,
inexplicablemente,
con Ronald Reagan,
pero asesiné a Ghandi
mirándole a los ojos sorprendidos
y a Martin Luther King
y a unos cuantos
hermanos Kennedy
y a otros cuantos culpables
en Nueva York y en Madrid.
Fue todo por la causa.


 
OLD RIP (1897-1929)

Después de treinta y dos años,
toda una vida,
emparedado junto a una Biblia,
viviendo “pacíficamente”, dicen,
en la piedra angular
del nuevo juzgado de Eastland, Tejas,
Old Rip, horned toad, lagarto cornudo,
te desenterraron, vivito y coleando,
eso sí, lleno de polvo,
el 28 de febrero de 1928
ante tres mil atónitas personas
al destruir el local para construir otro nuevo,
sólo para morir al año siguiente,
enfermo de pulmonía,
el 19 de junio de 1929,
tras haber hecho una gira por el país
y visitado al Presidente Coolidge en Washington.
En tu entierro,
entre mofas y respeto,
desfilaron coches fúnebres.
Y allí sigues hoy,
expuesto en la vitrina del juzgado,
tan serio, tan formal, tan embalsamado,
en tu lujoso ataúd de terciopelo rojo
hecho a medida.



RECUERDOS FUTUROS

Cómo te puedo extrañar tanto,
hija mía,
si aún no has nacido.

Cómo temer que te peguen en la escuela,
hija mía,
sin que hayas visto la luz.

Y cómo desvelarme
por las drogas o los coches,
hija mía,
si ni tan siquiera
te hemos engendrado.

SOFÍA

Un despertarse a vivir
entre dos muertes,
un instante de consciencia
entre dos nadas.

Esa era mi vida
hasta que llegaste tú,
hija mía.

PARA LA ALEGRÍA

Me golpeaban.

Ahora miro hacia atrás,
espanto algunas moscas
y bostezo
y me obligo a sonreír,
que ya llegaste, hija mía,
a bautizarme con tu vida.

DUDA

Empapado de silencios y vacío,
sostenía un pulso absurdo con la vida,
preguntándome si habría algo
más allá de mí.

Ahora tú me amparas,
niña mía,
con tus sueños.

ERGO SUM

Hurgando en las heridas
antes de que escampen los recuerdos,
miras a tu niña
y sabes que nada existe
sino ella.


TODO LO QUE HAY QUE SABER

Ahora que ya habías claudicado,
resulta que aparece ante ti
una carita recién nacida
y te enseña en un instante
todo lo que hay que saber.


REFUTACIÓN

Kierkegaard aseguraba que la vida no tenía sentido;
Heidegger decía que la vida no tenía justificación;
Nietzsche no entendía por qué estábamos aquí;
Sartre repitió que la situación humana

era ambigua y absurda
y que tratar de desentramar su sentido
era una pasión fútil,
pero entonces llegaste tú, hija mía,
y todas sus teorías cayeron por tierra.


ME DAS A LUZ

Me vas a renacer, hija,
cuando ya poco tenía sentido
en mi vida.

Cuando se me estaba acabando
la poesía
llegó tu antorcha a renovarme
con llama de risas,
de inocencia que todo lo sabe
pues sólo se sabe a sí misma,
de luz nueva como tu sangre,
como tu mirada, Sofía.


FOTO CON EL JEFE: TRES DÓLARES

La reserva.
La reserva india
de indios con plumas.
Reserva con McDonald's, Pizza Hut
y Pepsi sin reservas.
La reserva casi,
la reserva apenas.
Cherokee Land de gomaespuma.
Gran mofa de la historia y del orgullo.
El Gran Jefe sin tribu,

la gran tribu sin gloria,
la gloria del turista.

Tú, Gran Jefe.
Yo, Gran Turista.


TURISTA

País de mendigos
sin mirada,
que surgen ante ti
como una deuda
mientras comes.


AMÉRICA, TERRA ALENA

Te doy gracias
y no por enseñarme
a ver mi tierra,
ni a hallarla en otros aires,
sino por desvelarme
que en todos los rincones
del planeta
hay un exilio.



VERANO AMERICANO

Uno de eneeero,
dos de febreeeero,
tres de maaarzo,
cuatro de abriiil,
cinco de maaayo,
seis de juuunio,
cuatro de julio,
cuatro de julio,
cuatro de julio,
cuatro de julio...


CARTA ABIERTA A DANTE ALIGHIERI

Estimado señor:
Al descender
desde el quinto piso,
piso a piso,
de un estacionamiento
en el centro

de Los Ángeles,
doblando a la derecha,
doblando a la derecha,
en esa oscuridad
contaminada de progreso,
por primera vez
creo
en
el
Infierno.



PUNTAPIÉ

Contemplé la gloria
tentándome lasciva,
soplando coqueta
su aliento entre mis labios
y ardiendo obscenidades en mi oído.

Y por dudar de ella,
escapa el espejismo
acariciado
y se vuelve y me sonríe
con mueca de desprecio
y de victoria.


CALIFORNIA DREAMING

Voy a cantar el corrido
de un gran sueño,
cumplido a mi pesar.

Y voy a relatar
cómo llegué
a una ciudad que es,
en realidad,
una autopista con salidas
que prometen el éxit-o.

Les contaré
que escribo esto
en la cafetería
de la Universidad de California, Irvine
que estoy a punto de leer
una ponencia aburridísima
con más de tres líneas de título.

Y les diré, por último,
que tan sólo quedan
cinco minutos
y tengo que dejarles.


ME PONGO CÓMODO

Ya mastico el fracaso,
lo degusto,
me adapto a él,
me pongo cómodo.
Ya es parte de mí.
Me ha adoptado.
Me ha hecho su hijo,
su lazarillo,
su mensajero,
su puta.


IDA Y VUELTA

Un día de instantes
(sus lágrimas lo iban sabiendo mejor cada año)
volví a dar parte,
domado y roto,
descafeinado de vegetar
en el espanto y la desidia.


PUENTE DE TIJUANA

Suspiro de vergüenza
en el puente de Tijuana
con sus niñas mendigas,
guitarristas,
vendedoras de chicles
y de lástima.


WAVING GIRL

Saludas a los barcos en Savannah
y el pañuelo despliega tu tristeza.
No, la loca del puerto no está loca;
en bronce, espera. Sólo espera.


GÓNDOLAS EN EL DESIERTO

Escapo a los desiertos

huyendo de palmeras con smog
y llego a una venta
con señores que me arman caballero.

Escondo allí mis armas
del hedor a tragaperras,
pero oigo ladridos verduleros:
se vende decorado de desierto,
for sale, se vende Mojave,
borracho de palmeras importadas.

Allí reconozco a Eiffel prostituido,
a un gondolero afónico,
un reloj sin agujas,
un puente sin río,
un tren sin vía,
un reflejo,
un eco,
no.


ACUEDUCTO

Tú y yo vimos la luna en una espera

y el brillo de tus calles en la aurora
y el coro de campanas castellanas
y el humo en chimeneas madrugonas.
Contigo oí los silbos de dulzainas, tamboriles.
Contigo respiré los pinos, las espigas,
las resinas y las tejas, los caminos.
Me hiciste piedra tuya.


MI PATRIA

Mi patria
es la caja de los hilos
y el himno
lo tocaba el afilador.


Mi bandera es la bayeta
de secar los cacharros
o aquel hule de plástico
que se nos llevó el tiempo.

También hay héroes nacionales
(Patrito, que era el loco del pueblo)
y un baile folclórico
que inventó mi madre
para hacernos reír.

La lengua oficial
está aún por estudiar
y tiene voces que vienen del latín
como miserere
y otras como tete y nina,
pajón, potingue y milindris,
de más oscuro origen.



DALÍ

Amor y desparpajo.

Legado de recuerdos
y miradas
y voces transparentes.

Muletas que sustentan su pasado,
se devoran,
se nutren de las carnes
y de la vida del otro.

Amor y desparpajo.

Él le ordeña el seno
ya sin leche
y las hormigas
rodean sus silencios.

Tantos años juntos
que acabaron por comerse entre nostalgias.


AMANECER

Vencido ya,
regreso borracho de edificios,
un cigarrillo, un taxi, una maleta
y, de repente... tu sonrisa


LA ESPALDA

La espalda hacia el dolor
se oculta entre los velos de tu pelo
y la barbilla es cima sudorosa
de tu cuello. Crispas el ceño
entre las sábanas que muerdes.
Lentamente libero tus caderas de mis dedos
y espero a que tus brazos me descansen.



LATIDOS

Se viste el aire de templanza
y al descenso,
caen muros salpicados por el ritmo,
y muy sola y muy hueca
la ruta del gemido
se apremia a connotar
la vida de razón de ser vivida
y ensambla con el rito la locura.


ODA A LAS CADERAS


Gigantes de las calles,
ciudadanas,
ritmo del universo,

vosotras, arrogante
condena del hambriento,
paseáis por avenidas
mareadas;

laderas habitables,
paseáis la línea curva
enaltecida;

caderas de mujeres pasajeras,
gobernantes bienvenidas y eternas,
lanzadas a los aires;

liberadas caderas,
cientos de caderas de colores,
cientos de miles de caderas
invaden el vacío.


ORACIÓN Nº 33

Que el vuelo bandolero
de una nube guardiana de tu llanto
bautice mi dolor.
Que llueva en abundancia y el rocío
perfume con tu aroma mi cansancio.
Que el eco de tus risas poderoso
retumbe entre mis venas y silencie
el ruido del despegue que me aleja.


SIN VERBO ORIGINAL

Me arrimo a tu regazo
decidido a raparme de ideas la cabeza,
sin verbo original y sin presentes,
tan sólo mi vacío y mi deseo
de reírme del mundo entre tus muslos.


UNA LLUVIA DE CIELOS EN LA BOCA

Eres, Tonya,
una lluvia de cielos
en la boca.
Eres tu llanto, eres tu risa,
eres mujer.


ESTÁS EN LAS ESPIGAS


Estás en las espigas
que forman las arrugas del anciano.

Habitas en el llanto de los niños,
en las brisas y pinares de mi tierra.

Te veo en las mareas
y en las aguas olvidadas de algún puerto.

Te escucho en el latido del silencio
y en los surcos atrapados de deseo.

Te tengo entre mis labios
cuando bebo.

Te alcanzo a respirar cuando me queman
las espuelas del tiempo en aguaceros.

Te sudo en las secuelas del hastío y del veneno.
Me tienes en tu aliento.



MARIPOSAS


Llegó corrupta y sucia
su voz espeluznante
de mueca desdentada.

Dijo que no temiera
por mi vida,
que no era a mí
a quien buscaba.

Le arranqué la guadaña
sin pensarlo
y escapó.

Aquí la tengo
junto a la cabecera
de mi cama
esperando su regreso:

voy a arrojar mariposas en su alma.


INSTANTE ETERNO

Esa antesala de la muerte
me revela las fauces del instinto
en la boca del alma.

Hay algo de diosa y de fiera
en la senda iluminada de tu cuerpo.


LA PRÓXIMA CARICIA


Sudas.
El lienzo de tu vientre
adivina la próxima caricia.
Soy.



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